El camino más corto hacia uno mismo
No hay investigación más bella, interesante pero, sobre todo, necesaria e imprescindible que la de conocerse a uno mismo, de verdad.
Conocerse, implica recordar quién eres. Conocerte, es conocer las reglas del juego de tu vida. Conociéndolas, acertar es mucho más probable.
Sí, realmente creo que existe el acierto, la acción óptima y que se puede y debe elegir conscientemente. Nace de algún sitio que yo llamo centro. Pero hay que querer llegar desde la seriedad más absoluta.
Cuando uno llega al centro, aprende lo necesario, aprende lo verdadero y lo intelectual se vuelve útil para un fin o propósito. Cuando uno accede a su centro, accede a su esencia, origen de toda acción y expresión incondicionada. Desde allí, uno tiene el poder que le otorga la independencia de toda influencia exterior; la autoridad, los ideales, el juicio…
Aunque muchos nos hemos adentrado en la lectura de libros de meditación, crecimiento o desarrollo personal, o hemos asistido a talleres, algunos seguimos atascados en episodios de sufrimiento. Pasando fácilmente de momentos de lucidez a períodos de inconsciencia. Seguimos en la misma casa, ciudad, las mismas simpatías y antipatías, el mismo marco condicionado.
¿Cómo puede alguien pasar de la intelectualización y entendimiento a la comprensión e integración verdaderos?
Abriendo tu libro interior, accedes…
Hemos sido testigos de conversaciones “espirituales” con alguien que parecía íntegro y al día siguiente hemos podido verlo actuar en discordancia con sus valores manifestados.
Uno puede estar lleno de buena intención pero no comprender nada, seguir perdido. Lo peor que puede suceder es creer estar despierto cuando todavía se está dormido.
Existen formas de vivir nuestro ciclo terrenal; el de la inconsciencia o sueño, o el de la consciencia o vigilia.
Existe el que duerme y el que despierta. El que despierta y se duerme. Por eso, cada día, dudo de mí misma y del mundo entero.
La duda es la puerta a la elección correcta. Un lugar que te permite ver muchos mundos a la vez. La duda despierta la inteligencia. La duda es el principio. La Verdad es el fin. Desde la duda, tus posibilidades se amplifican.
No pienso desaprovechar la oportunidad de salvarme del desvío.
Escucharé con plena atención a todos y cada uno de los salvados, los maestros.
Lo investigaré.
Pero sobre todo escucharé en silencio, la respuesta nacida en mi interior.
Elegiré el camino más corto.
Y tú, ¿qué harás?
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Muy interesante …yo que he sido muy despistada ..no me centro ..siempre me digo ..la noche es para dormir y el día es para estar despierta…no consigo ..y en mi vida no he retenido cosas que me interesan ..en concreto soy muy despistada …y no me centro en lo que quiero hacer …me encantaría aprender cosas ..para el bien de mi…gracias