Descubre el único Máster de Vida que te lleva a crecer sin perderte, vivir sin pelear y envejecer sin sufrir

Basada en el desarrollo del Justo Criterio, la Objetividad y la Consideración

Mira.

Hay algo que debes saber.

Existe una razón por la cual la mayoría de la gente no es dueña de sí mismo, de su destino y de su felicidad.

Aun teniéndolo todo…

Esa razón es una concreta y puede identificarse en cada caso (puede no ser la misma para todo el mundo).

Puede estar escondida detrás de algunas (0 muchas) capas de condicionamiento, prejuicios, conclusiones, pensamientos, creencias, mente, ego, emociones y un entresijo variado de memoria y experiencias pasadas.

Son muchos los años que has acumulado experiencias, información y memoria así que no te extrañe no verla a la primera.

De hecho, existen capas de investigación, cuanto más mires y más profundo indagues, más cerca del origen estarás y, por lo tanto, de la verdadera causa de tu sufrimiento.

El sufrimiento tiene muchas caras. Se esconde detrás de muchas palabras que le representan; ansiedad, inseguridad, depresión, tristeza, lucha, miedo, inconformidad. 

Pero todas tienen un denominador común; la no aceptación y la ignorancia.

¿Por qué la no aceptación y la ignorancia traen sufrimiento?

Porque existe aquello que podemos influir y lo que no. 

La no aceptación de lo que no podemos influir, y queremos cambiar, nos hace sufrir. 

Y aquello que podemos influir y, por lo tanto cambiar, pero ignoramos el cómo, también nos hace sufrir.

Debes saber también que el sufrimiento, el malestar y la infelicidad pueden ser erradicados comprendiendo algo muy sencillo.

Dónde nacen.

Simplemente…

Cuál es su origen.

Nadie nos enseña a hacerlo.

Pero se puede saber.

Eso te lo garantizamos en Verdad Objetiva.

Y debes saber algo más: se puede vivir plenamente. Porque el sufrimiento nace en una división interior entre lo que ES y lo que crees que es. Entre lo que quieres y lo que haces en realidad. Entre donde estás y donde te gustaría estar.

Por eso, en este Máster aprenderás a discernir perfectamente entre la Realidad Objetiva (aquella que es independiente de toda interpretación) y la Realidad subjetiva (que es la percepción distorsionada y limitada de la realidad objetiva).

Vivir en la realidad subjetiva, te hace sufrir. 

 

EL SUFRIMIENTO NO ES NECESARIO

Porque el sufrimiento solo será necesario, y no siempre, para acercarnos a la Verdad ya que después del camino, encontramos la recompensa de la libertad, la comprensión, la paz, la alegría, el acierto y la evolución consciente.

No todo el mundo ve ese entresijo desde donde está.

Es necesario elevarse.

Y tú, ¿eres realmente consciente de cuánto influye quién eres en tu realidad y tus posibilidades?

Ese entresijo hace que entre y la realidad objetiva (las opciones reales), haya una distancia más o menos grande, dependiendo de cada persona y, por lo tanto, una distorsión en la percepción y en la respuesta.

Cada persona puede tener una distorsión diferente en grado y forma y eso hace que vayamos por el mundo relacionándonos con esa distorsión, provocada por el entresijo, que viene del condicionamiento que nos hace ver el mundo de manera MUY SUBJETIVA y puede que renuncies a un esfuerzo necesario antes de tiempo o bien hagas esfuerzo innecesario a destiempo.

Así es como vives en una realidad subjetiva, una realidad creada y vivida mentalmente, desde la que te relacionas, miras, juzgas, vives y respondes a otras realidades subjetivas de otras personas que funcionan de la misma manera.

Y luego nos sorprenden los malentendidos…

Igual debería sorprendernos los “bien-entendidos”, ¡porque son un milagro!

Si te ves atrapado constantemente en estas situaciones, necesitas una mirada diferente

  • Tú dices algo (creyendo que lo dices alto y claro) y el otro o no recibe el mensaje (su importancia, urgencia e intención) o recibe otra cosa (a veces lo contrario!)
  • Vives una situación que crees desfavorable en tu vida y generas una emoción negativa que puede durante incluso años y al tiempo, descubres que estabas equivocado/a o que había una explicación que no habías tenido en cuenta (con la consiguiente culpabilidad por tu reacción)
  • Crees que todo está genial en tu vida y un día te das cuenta de que no es el caso: para nada!
  • Te levantas de la cama y te sientes fatal pero no sabes ¡por qué!
  • Te levantas de la cama y te sientes genial, y tampoco sabes por qué!
  • Dices que no puedes hacer algo pero no sabes si es verdad y tienes miedo. Te bloqueas.
  • Dices que si puedes hacer algo pero no sabes si es verdad.
  • Necesitas motivación para hacer algo y cuando la motivación se va, el objetivo muere y eso agota.

Podríamos seguir así un par de horas, con ejemplos de malentendidos pero no solo sucede esto…

Es mucho más grave y te explicaré por qué.

Dependiendo del país donde has nacido, el colegio donde pasaste tu infancia, la familia donde has crecido, el barrio, los amigos que te han acompañado, las experiencias de vida, cultura, política, incluso las series de televisión que veías cuando eras pequeño…

TODO te han convertido en quien eres hoy.

Te han CONDICIONADO, dibujado y conducido…

Pero la verdadera pregunta que deberías hacerte y la más importante en este momento es.

¿Cuánto has participado en quien eres?

Eres condicionamiento puro.

Y la siguiente pregunta que deberías hacerte es, ¿soy quien quiero ser? O más aún, ¿quién soy yo?

Y en la misma lógica de preguntas, lo siguiente sería preguntarte ¿eres consciente de cuánto influye quien eres en tu realidad, tu comunicación y tus posibilidades?

La verdad, es que creemos ser libres, pero es una ilusión porque lo somos en cierta manera, pero siempre dentro de un condicionamiento.

Eso no es libertad.

Hagas lo que hagas, tu condicionamiento te acompaña.

Y si no te descondicionas, sigues dentro del entresijo de memoria, pasado e información.

Imposible ser libre.

Imposible ser consciente.

Imposible ser considerado.

Difícil sentirse VIVO.

Se puede cambiar esto, vivir plenamente y acceder a tu sabiduría interior

Hay muchas propuestas para trabajar.

En algunas se trabaja la mentalidad y la reprogramación, repitiendo algo hasta que te lo crees.

Algo que quieres cambiar, lo sustituyes por otra cosa.

Una creencia limitante por una potenciadora.

O un miedo por un valor.

Ahora está muy a la orden del día trabajar la mentalidad.

El otro día hablaba con alguien de un ejemplo, la mentalidad del impostor (frase típica entre los emprendedores y que se dice, sufren de ello).

Eso sucede, porque uno cree que no vale lo que vende.

Cree que es un impostor.

La práctica es sencilla.

Convencerte de que no lo eres, a veces repitiendo mentalmente premisas a favor de tu valía, a veces porque con un grupo o un guía revisas que no lo eres.

Pero, ¿te has preguntado si existe la posibilidad que si lo seas? ¿Sería eso malo? ¿Tendría solución?

Se pueden crear muchas mentalidades pero, ¿cuántas tienes? ¿Cuántas puedes crear de aquí hasta el día final?

Es agotador.

¿Te imaginas poder acabar con la mentalidad directamente?

Luego ya solo quedas .

Porque en el ejemplo anterior pueden suceder dos cosas:

  1. Que seas un impostor (ósea, no es un síndrome, es la VERDAD).
  2. O que no lo seas (tampoco es un síndrome, es la VERDAD)

Por lo tanto, la VERDAD, es el denominador común.

La VERDAD se convierte en la salida de la mentalidad.

Simplemente ES.

No tienes que pensar.

O ES o, no ES.

Si es, lo arreglas, si no es, no hay miedo. Solo avance.

Verdad Objetiva es el único máster donde la materia a estudiar eres TÚ mismo.

Tú mismo y la verdad detrás de cada causa y consecuencia.

Puede que te suene difícil, pero no lo es.

Este modelo ha sido validado durante más de 10 años y todas las personas que lo han vivido han podido descubrir la Verdad Objetiva que se escondía un poco más allá del entresijo de memoria y condicionamiento.

Solo hay dos ingredientes clave:

  1. Querer hacerlo, de verdad
  2. Y mirar, de verdad

Con mucha humildad eso sí.

La humildad necesaria para mirar sin el condicionamiento de tu ego y de la mente.

Con la humildad lógica de que no sabemos todo y que la VERDAD puede sorprendernos.

Humildad para dejar de lado los intereses del ego, el juicio y la defensa.

Humildad para escuchar y escucharse, dejando quienes creemos ser, aunque sea un par de días…

La verdadera libertad es levantarte un día de la cama y darte cuenta que has pasado de tener que entender el por qué de tu estado, a decidir tu estado. O mejor aún, ni decidirlo, y pasar a Ser quien estás preparado para ser…

La verdadera libertad es levantarte un día de la cama y darte cuenta que has pasado de tener que entender el por qué de tu estado, a decidir tu estado. O mejor aún, ni decidirlo, y pasar a Ser quien estás preparado para ser…

Libertad es vivir cualquier situación en la vida y no tener que reaccionar a ninguna de ella sino, decidir la respuesta adecuada sin caer en la esclavitud de las emociones.

Que la reacción no se lleve tu felicidad, tu destino ni a ti mismo.

Libertad es saberte dueño de ti mismo.

Y, sobre todo, poder decidir cómo vives tu vida.

Incluso, cómo creas tu vida.

Porque siendo dueño de ti mismo, eres dueño de tu vida.

Eso solo sucede si te conoces de verdad. Cómo funcionas, a qué reaccionas, qué te mueve y qué te alimenta.

Conocerte de VERDAD implica mucho más.

Pero eso lo irás descubriendo en el máster.

Ahora solo puedo decirte que es la mejor experiencia que se puede vivir.

Lo mismo dicen las personas “v.o.-izadas” que han vivido el proceso.

TESTIMONIOS

Verdad Objetiva no se aprende desde la mente.

En este máster no es necesario coger apuntes, ni se hacen prácticas (ni raras ni ninguna), ni se memorizan unos pasos, ni tampoco se desgarra uno el alma.

Es un proceso de reflexión pura y dura donde el objeto a estudiar eres tú mismo.

Está diseñado para que se produzca una transformación interior, sales con el chip ya instalado.

Luego no tienes que recordar qué se hizo en el curso (nadie se acuerda), solo lo aplicas, porque ya eres.

Sí, difícil de explicar, esto nos pasa también…

Pero este vídeo te ayudará a entender algo más…

Este Máster es para quienes quieren ser dueños de sí mismos, no para todo el mundo

Este máster no es para cualquiera (esto lo dicen todos…) pero realmente no funcionará si no quieres, no estás dispuesto a aceptar tu responsabilidad y no te apetece mirar ni reflexionar.

Si no buscas la verdad, ni lo intentes, no funcionará.

Este modelo ha sido validado durante más de 10 años y podemos decir que es INFALIBLE.

Si lo sigues, te transformas.

Si trabajas, te elevas.

Si te entregas, recibes el valor de lo intangible.

Si persigues la VERDAD, acabas siendo TÚ.

SIEMPRE

Sin excepciones.

Un proceso de introspección personal que te lleva a re-descubrirte de VERDAD

Te ayudamos a descubrir cómo funciona tu mente, cuáles son los patrones mentales que te frenan y cuáles las distracciones que te pierden, para que te vuelvas efectivo y dueño de tus resultados. 

Y no solo eso, te vuelves más inteligente, más amable, más resolutivo, en definitiva, te conviertes en la mejor versión de ti mismo.

Tras 10 años de validación de este Modelo de Evolución Interior podemos decir que es infalible.

¿Por qué Verdad Objetiva?

En la actualidad más que nunca necesitamos saber la Verdad. Vivimos en una realidad subjetiva, que es la percepción distorsionada y limitada de la realidad objetiva.

Es real pero no verdadera. Es real en la medida que la experimentas como tal dentro de ti pero es susceptible de ser trascendida y aniquilada a través de la visión clara a la que te puede llevar la inteligencia y la reflexión.

Tener la verdad a tiempo real, ES IMPORTANTE.
No tener solo post-verdad (aquella que descubrimos pasado el tiempo, a veces incluso, tarde…)

Ahora te pregunto:
¿Tú cuándo querrías saber la verdad?
¿Te hubiera importado saber que no eras buen líder-madre-amigo a tiempo real?
¿Qué hubiera cambiado?
¿Hasta qué punto eres buscador de la verdad?

Que algo sea verdad o no ¿cuándo lo quieres saber? Lo antes posible, ¿no es así?

Además sabemos que:

Nuestra Solución

No vamos a entrar en qué es la verdad, sino en cuándo quieres encontrar la verdad

Y algo más, ¿cuánta gente está capacidad en ver la verdad sea cual sea?

Sólo quien decide trabajar en su Justo Criterio

Si no, siempre estás en manos de otros criterios.

¿Para qué querrías trabajar tu Justo Criterio?

Cualquier periodista tiene que buscar la verdad. Nos importa que nos cuenten la verdad.

Ahora bien, en tu interior, en tu entorno, en tu equipo, en tu liderazgo, en tu vida, ¿qué capacidad tienes para acceder a la verdad?

¿Qué herramientas, qué pasos, qué recursos, qué formas, estás trabajando para encontrar y decir esa verdad? Si es una respuesta ajena exigimos estudios, científicos, garantías, pruebas, pero, en nosotros mismos ¿qué exiges para saber si es verdad?

¿Quién no ha criticado a alguien por ser mentiroso o se ha molestado por una mentira?

¿Tú lo has sido alguna vez? ¿Sí? ¿No? ¿No lo sabes?

¿Y acerca de ti mismo?

Lo que descubrirás en el Máster

Verdad Objetiva es el conjunto de prácticas y reflexiones que pretenden romper los límites y fronteras de la personalidad para llegar a vivir como Ser Humano

Nuestra misión es ayudarte a re-descubrirte de la manera correcta

Módulo 1
Verdad Objetiva

La verdad objetiva es ley, es respuesta, es valor y también es criterio.

Hay respuestas objetivas a tus preguntas puedan o no ser respon­didas ahora. Hay valores que regulan la maquinaria existencial, son objetivos y verdaderos y también nos dirigen. Hay el Criterio Objetivo y está dentro de ti, forma parte de la naturaleza que te define como especie y como ser individual.

La Verdad está dentro y está fuera. Pero para acceder a la Verdad de fuera hay que llegar a la Verdad interna o al verdadero Ser; el Criterio Justo.

La realidad subjetiva es la percep­ción distorsionada y limitada de la realidad objetiva. Es real pero no verdadera. Es real en la medida que la experimentas como tal dentro de ti, pero es susceptible de ser tras­cendida y aniquilada a través de la visión clara a la que te puede llevar la inteligencia y la reflexión. La realidad subjetiva que ves y que sientes nace de un criterio subjetivo y condicionado.

Es posible que estés eligiendo la realidad que vives desde un criterio subjetivo. Desde pautas aprendidas, copiadas e impuestas que no te permitan ver con cla­ridad el mundo de las posibilidades.

Existe una Realidad Objetiva que es independiente de toda interpre­tación y esta es la verdadera Reali­dad. La existencia es una vasta rea­lidad llena de formas, dimensiones y opciones. Un mundo de posibili­dades y contenido.

Como ser humano, el tamaño de tu vida, de tu capacidad de percepción y demás recursos propios solo te permiten acceder a una parte de esa realidad. Pero, además de estos límites naturales, cuentas con el límite de tus condicionamientos adquiridos que estrechan tu capacidad de mira y recepción y reducen el rango de posibilidades de visión y elección.

 

Existen las personas que están dormidas, las personas que están felizmente dor­midas, las que están desgraciadamente dormidas, y luego están las despiertas. Simplemente, despiertas, ni desgraciadamente ni felizmente despiertas. Cuando uno está despierto se ha dado cuenta que existe un estado de sueño en el que a veces cae, pero del que vuelve a salir, no es especialmente desgraciado ni es­pecialmente feliz pero sí más libre y más tranquilo.

Los 4 estados de Consciencia

  • Dormidos que actúan de acuerdo a la Verdad Objetiva
  • Dormidos con camino errático lleno de sufrimiento
  • Despiertos sin orientación
  • Despiertos con orientación de la Verdad Objetiva

Despertar es un salto. Despertar es un punto de inflexión. Es comprender algo. Es crecer. Evolucionar. Despertar es acceder al poder que te da la visión y la luci­dez. Despertar es tener una nueva perspectiva. Despertar te permite potenciar tu inteligencia. Adaptarte. Despertar te permite controlar y dejar de ser controlado. Despertar te concede la opción de liberarte. Independizarte de lo que te frena, te limita y te ahoga. Despertar te puede llevar a desarrollar tu máximo potencial y manifestar tu naturalidad individual, si lo decides. Despertar te permite el ac­ceso a toda verdad objetiva cognoscible, si lo decides. Despertar es madurar. Es volverse el responsable. Despertar es vivir consciente de cada acto y palabra que generas. Si eres capaz de cuestionarte a ti mismo, estás despierto.

Despertar es el principio de una nueva etapa. Algo que te sucede. Darse cuenta que uno es algo más, o algo menos. Existe tu mente, existe tu cuerpo, existe el otro, lo otro y existes tú. Existes tú y existe tu ego. Si el contenido de la mente se para, tú no mueres. Si el ego desaparece, tú apareces. Te das cuenta que la mente está bajo el control de tu Ser. Te das cuenta que tu ego es un muñeco que puedes desvestir y disfrazar.

 

¿Qué es el Justo Criterio?

El conjunto de valores intrínsecos a tu naturalidad que te llevan a dis­cernir entre lo que está bien y está mal, entre lo que es correcto y lo que no lo es, entre lo que es verda­dero y lo que es falso, entre lo que es objetivo y lo que es subjetivo, en­tre lo que es prioritario y necesario y lo que no lo es, entre lo que puedes y debes controlar y lo que no. Entre lo que es conveniente y lo que no lo es. Este criterio es llave y a veces, tiene la llave. 

¿Para qué llegar al Justo Criterio?

La vida es una gran telaraña de relaciones, acontecimientos e historias. Cada día se toman una infinidad de decisiones en el mundo que se manifiestan en acon­tecimientos favorables para unos, desfavorables para otros, a veces favorables o desfavorables para todos. Cuando uno desarrolla un justo criterio, puede ver las cosas como realmente son. Y todas las acciones desde el justo criterio son las más adecuadas, correctas y óptimas para el entorno y para uno mismo.

El justo criterio es la reconciliación con los valores correctos.

El justo criterio te permite decidir con mucha naturalidad teniendo la certeza de que la opción escogida es la mejor en ese momento para ti y para el sistema.

El justo criterio es sabiduría. Te dice no solo cuál es la respuesta correcta y acer­tada sino también la dosis necesaria.

 

Tú vives en un país con una cultura y tradiciones. Se te inculcan unos valores que influyen en tu criterio y decisiones. Aprendes mucho. Desde lo aprendido creas unas experiencias y tratas a los demás y a ti mismo desde aquello que das por bueno. Pero todo aquello que conforma tu personalidad, aquello con lo que alimentas tu cuerpo, aquello por lo que te emocionas y aquello por lo que no te emocionas bien podría ser diferente si hubieras nacido en otra nación y cultura.

Las personas parecen haber perdido orientación y capacidad para ver la Verdad. La exageración de las emociones, le exaltación del gran ego o en otros casos el desprecio del propio ego. Existe una separación de una misma realidad; la realidad en sí misma tal y como es y la realidad tal y como decidimos verla condicionados por los ojos subjetivos de toda nuestra historia e influencia.

Si eres capaz de ser independiente de tus emociones, si eres capaz de ser in­dependiente de tus pensamientos, si eres capaz de separarte y de verlos desde otro punto o perspectiva y si eres capaz de separarte de las tentaciones de tu cuerpo cuando lo decides, significa que estás posicionado en un punto que te permite empezar a caminar hacia lo que es una verdad objetiva y común a todo ser humano.

Módulo 2
Introspección Personal

Los Seres Humanos nos caracterizamos por la capacidad de pensar y sentir. El pensamiento y las emociones van moldeando nuestro criterio futuro. Queremos repetir buenas experiencias y evitar las malas. Con ello se va formando una personalidad que nos permite encajar en la sociedad donde pertenecemos. Muchas veces perseguimos objetivos que ni si quiera son nuestros, sin embargo nos permiten sentirnos seguros y encajados. Otras veces, nos dejamos guiar por la búsqueda de emociones nuevas y el placer que estas nos otorgan. La búsqueda de placer emocional y físico nos guían por el camino de nuestra vida, solo por inercia.

¿Qué hay de vivir sin perseguir, sin huir o sin complacer y complacerse de forma compulsiva? No es que a veces no haya que huir ante un peligro. No es que no haya que perseguir objetivos o sueños. Ni tampoco se trata de no complacer o complacerse. Se trata de saber que eso está ocurriendo de forma automática sin ni siquiera decidirlo. Puedes estar persiguiendo algo que es muy lícito perseguir. Pero, ¿conoces el motivo real y objetivo que te hace perseguir aquello que persigues? ¿Sabes por qué decides quedarte quieto cuando quieres moverte? Saber los verdaderos motivos por los cuales haces y eliges lo que eliges es el primer paso para salir de una vida de pura REACCIÓN automática.

¿Qué debe ocurrir para encontrar el Justo Criterio y empezar a ver las cosas como realmente son? Despertar.
El primer paso es darse cuenta de que existe la posibilidad de que no estemos viendo con claridad. De que quizás no solo somos lo que sentimos ni lo que pensamos. Sino que hay alguna directriz más en nosotros capaz de ser libre del condicionamiento adquirido y libre de los estímulos constantes que nos hacen huir o perseguir.

Si te permites dudar, puedes empezar una nueva etapa en la que crearás una distancia entre tú y lo que dices o haces.

Puedes empezar viendo que tú tienes una mente, pero que no eres tu mente. Eres quien puede decidir de qué llenar la mente o dónde poner su atención. Puedes ver que tú no eres tus emociones sino quien las vive y quien puede regularlas. Dos mismas personas no se emocionan necesariamente de la misma manera ante la misma situación. Ello depende de un rango de valores diferente que es susceptible de modificarse e influirse. Si cambian los valores, cambian las emociones. 

Asimismo puedes ver que lo que representas en la sociedad es una personalidad moldeada con el tiempo que tiene mucho de ti pero mucho de otros y de la cultura de la que formas parte y que bien podría ser diferente. También verás cómo tu cuerpo es fruto de unos cuidados concretos pero que podría estar mejor si no te dejaras llevar, quizás, por las tentaciones o la pereza. Todo esto significa que tu vida puede estar dirigida por un criterio subjetivo o condicionado que no te esté dirigiendo a tu mejor destino debido a la inconsciencia de lo que te conduce. Sin embargo, tras la personalidad, las emociones, tras la mente y en el cuerpo está tu verdadero Ser que tiene la capacidad de regular esas tendencias.

Pasar de la reacción a la acción consciente pasa por aprender a estar presente. Estar presente es no estar en el futuro, ni en el pasado, ni tampoco reaccionando. Estar presente es abrazar el momento que vives sin prejuicio, sin respuesta, implicado pero no enredado.

Ser feliz o decidir de forma acertada, saber lo que quieres de verdad y cuál es la mejor elección, pasa por reconocer quién eres en realidad. Puedes hallar quién eres en realidad siguiendo los hilos de las respuestas a tus propias preguntas sobre ti mismo/a, el mundo y los demás a través de la meditación reflexiva correcta.

Al Despertar nos damos cuenta de que hay que hacer un trabajo; hacernos los dueños de aquello que nos dirige, porque lo decidimos. De otra manera, no podemos ser dueños de nuestros destinos en la medida en que la naturaleza lo permite.

Suele ocurrir que estamos en lucha constante, debido a la división interna de valores y de intereses. Sin autoridad interna, sin criterio justo y sin voluntad correcta quedamos sumisos a los patrones que un día adoptamos.

Por ello es necesario trabajar la congruencia interior.

Debes aprender a reconocer al enemigo en ti para pararle los pies si decide aparecer. El enemigo es el sistema de creencias limitadoras acerca de la vida y de ti mismo, así como los automatismos y patrones menta-les repetitivos que no te dejan ver de forma nueva y clara.

Hay que probar salir del paradigma creado para poder ver con claridad aquello que Sí somos, aquello que Sí podemos hacer y aquello Sí podemos conocer para encontrar la verdadera libertad y el sentido a nuestra vida.

Para llegar a la Sabiduría que te puede faltar, debes mirar el conocimiento que realmente te puede sobrar.

 

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